Antes de pasar a los consejos en sí mismos, es importante recordar que los injertos son una forma de multiplicación vegetativa, más allá de que tienen otras utilidades. Antes de seguir adelante, te invito a releer un post publicado acerca de este tema, un tiempo atrás.
Señalaré los consejos en forma sintética y concisa, para ser más prácticos
* Esperar condiciones climáticas con temperaturas medias.
Hablando de injertos…, y de los avances que las tecnologías en general aportan a tantas áreas del trabajo y del conocimiento, esta noticia contempla un poco de ambas cosas. Se trata de una máquina para hacer injertos.
Sí, has leído bien: se puede hacer injertos a gran escala, en corto tiempo, en condiciones de asepsia más seguras que en el entorno al aire libre, de la mano de este invento. No hay por qué describir demasiado, te invito a ver el vídeo, que lo dice todo.
Dedicamos dos post anteriormente a este tema, existen básicamente tres métodos de reproducir u obtener un bonsái. El primero de ellos es por injerto, el segundo desde semillas y el tercero por esquejes.
Precisamente este último método es el que abordaremos hoy, esta forma de reproducción de bonsáis, recibe técnicamente el nombre de Sashiki. Estamos hablando fundamentalmente en este caso de esquejes de tallo, los que a su vez se dividen en dos tipos.
En nuestro primer post abordando a este tema, mencionábamos que existen tres formas básicas de obtener una nueva planta de bonsái. Ellas son desde semilla, a partir de esquejes y realizando injertos; precisamente a ésta última dedicamos ese post.
Para cultivar un bonsái desde semillas y asumiendo que ya has elegido la especie debes comenzar por plantarla en un tiesto adecuado. Es importante saber qué planta se está plantando pues – por ejemplo – en el caso de coníferas las semillas deben remojarse por 24 horas, desechando las que floten.
Si no eres un entendido en el tema, quizá creas que se trata de algo muy complejo, reservado sólo para expertos. Si bien es verdad que debes respetar ciertos pasos, te aliento a intentarlo pues no es nada que no puedas realizar por ti mismo.
De hecho existen tres técnicas diferentes para hacerlo y se diferencian en el origen de la planta. Respectivamente son, bonsái por injerto, bonsái por esqueje, o bonsái por semilla.