La mejor forma de entutorar un árbol

Ya hemos hablado aquí sobre algunas maneras, erróneas, de realizar el entutorado de un árbol en sus primeros años de vida, cuando es más proclive a los vientos y a los agentes atmosféricos y se corre el riesgo de que tome formas antiestéticas (cuando no, también, peligrosas en algunos ejemplares).
Pues bien, una de las mejores formas de realizar el entutorado es con una guía, firmemente anclada en el suelo (en la segunda imagen puede verse justo en el borde del alcorque), a ser posible sobre el mismo alcorque (para no entorpecer la recogida de agua en las estribaciones del mismo) y no muy cerca del tallo (con el objeto de no dañar las raíces principales).
El material y forma de unión al tronco (primera imagen) es también otro de los puntos más importantes. Este debe estar formado por un material no metálico (a diferencia del ejemplo que pusimos sobre el mal entutorado), y sujeto en el tutor, nunca, jamás, en el propio árbol.
También debe estar a la misma altura, no a diferente altura del punto de sujección al tutor, ya que podría causarle heridas o desprendimientos en la corteza. El tutor debe vigilarse y acomodarse luego en cada año de crecimiento, y, asimismo, debemos cerciorarnos cada cierto intervalo de tiempo sobre su sujección, firmeza y conservación.

Más sobre la noticia: Interno
¿Te gustó?, opina y comparte con tus amigos!!!