|
Una de las mejores maneras de inculcar en los niños el amor por la naturaleza es hacerles partícipes de los cuidados del jardín. Se les debe enseñar desde pequeños a proteger el medio ambiente y a conocer el bienestar que proporciona su cuidado y respeto. Asigna al niño una planta para que se encargue de su cuidado. Preparar una maceta y sembrar en ella una semilla, enséñale a que la riegue cada día y verás con qué ilusión espera el nacimiento de la plantita. Seguir juntos la evolución de la planta: tocar la tierra para comprobar que esté húmeda, cambiar a un recipiente mayor cuando sea necesario, etc.
Cuidar una planta es un juego más para el niño que a la vez desarrolla su sentido de la responsabilidad y le hace experimentar lo que es tener un ser vivo a su cargo. Más sobre la noticia: Interno Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por GardenGirl en Ecología, Recursos formativos el 5 Junio, 2007


