arboles y nieve

Los árboles y la nieve. No estaba segura de volver a abordar aspectos de este tema, pero es un hecho que este invierno no da tregua y las tormentas con intensas nevadas siguen afectando al hemisferio norte sin pausa. Los árboles son los seres vivos que más sufren.

Es un hecho que podemos proteger a nuestras flores yplantasy en otros casos simplemente no sembramosplantaso variedades que no tolerarán este clima. Pero los “pobres” árboles no corren la misma suerte: no nos es posible cubrirlos para protegerlos ni prescindir de ellos para no exponerlos.

Si bien están naturalmente dotados de cierta protección (por ejemplo que no se afecte sus sistema circulatorio y vascular a pesar de las bajísimas temperaturas), hay factores que los dañan y mucho en presencia de intensas nevadas: el principal de ellos, es quizá el peso de la nieve. A menudo pensamos en la nieve esponjosa y en los bellos paisajes blancos del invierno, pero el romanticismo se termina cuando pensamos en la  carga de humedad y el peso de la nieve caída durante las tormentas con temperaturas cerca del punto de congelación.

Algo que sí puedes hacer es ayudar a las ramas a soportar el peso de las grandes nevadas para evitar que se quiebren o que el árbol vea vencida su postura. Todo tipo de apuntalamiento que puedas hacer contirbuirá a ayudarlo, no lo dudes. Sería deseable que este invierno no vuelvas a  escuchar el “repugnante” chasquido de una rama grande rota para siempre  por el peso de fuertes nevadas.

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